- Tiempo para cambiar de CD, no de canción
- Tiempo para escribir un nuevo libro, no una nueva pagina
- Tiempo para renovar la vida, no para cambiarla
- Tiempo para una nueva sonrisa, no para fingirla
Definitivamente te llega ese momento en el que dices ya no más a todas aquellas cosas que ya están usadas, desgastadas y que simplemente ya no te hacen feliz.
Cuando antes, ibas en tu carro conduciendo a ese mismo destino de todos los fines de semana, y de pronto venía esa canción que te recordaba a esa misma persona del mismo destino del fin de semana; qué hacías? Cambiar de canción para darte un respiro? O dejarla para creerte en la misma felicidad y que ya estarías en su territorio? Territorio del que no podrías jamás escapar porque no sabes si se te ha vuelto costumbre disfrazada de amor o es verdaderamente amor. Al final, el orden de los factores no altera el producto, ya que no se trata de cambiar de canción, se trata de darle nueva música a tu vida, notas musicales, y acordes.
Cuando antes, las discusiones empezaron siendo por algo tan pequeño y que resolvías con una sonrisa; luego cambiaron las razones y ya tus discusiones las resolvías con unas lágrimas; para terminar con que las resolvías arrepintiéndote de haber cortado los lazos con una persona; ahora vienes y en verdad crees que ya no es tiempo de darle vuelta a la página y fingir que nada pasó, porque más allá de eso es tiempo de escribir un nuevo libro, nuevas aventuras e ilusiones.
Cuando antes, tontamente la vida giraba en torno a un eje que parecía más una obsesión que consume toda fuerza y todo tiempo de aquel que sólo se deja llevar, que le quita su identidad y la suplanta por un perfecto terrón de azúcar que nunca empalaga, que le quita su libertad y la encierra como a una luciérnaga en un frasco, creyendo que ahí brillará por siempre y que el aire que ahí la acompaña, le será suficiente para toda su vida. Ya no es tiempo de incorporar otro tipo de hobbies para fingir que quieres cambiar, es tiempo de hacer tu vida, más tuya que nunca, tiempo tuyo y tuyas tus decisiones.
Cuando antes fingías todo estar bien con una falsa sonrisa, una falsa mirada de ojos llenos de ilusión que moría día a día, haciendo y haciéndote creer que al final del día volverías a sonreír como antes al encontrarte en una soledad inventada por ti en donde al fin extrañarías el espacio ocupado por un cuerpo cuya masa sería la delgada capa de su recuerdo. Tiempo ahora para poner en tu cara la mejor sonrisa, las más sincera, y la que te hace ver radiante llena de vida.
Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados