Aire puro y color verde puedo divisar
En este alto en el que me encuentro,
Parece que va a llover a mi derecha
Un día de sol y claridad a mi izquierda.
Mientras avanzo escucho a un ser humano q hace música con sus manos,
Dando cada paso con seguridad,
Llegando a tantos lugares que nunca pensé visitar
Al percatarme de ese impase desolado y sin salida, retorno y me guió por sus acordes.
Con los brazos abiertos yo he de respirar
Los ojos deberé abrir si no deseo tropezar,
Despacio por los senderos donde los ángeles han de volar
Y aquí estoy, al fin a tus pies
He llegado tan alto y de nadie necesité
Más que de ti que hoy me has traído hasta aquí
He vuelto a casa y veo que nada ha cambiado mucho
No hay ventanas, para que de tu aire yo pueda respirar
No hay paredes, para que libre yo pueda andar
Tan solo estas tu guardando mi lugar
Hermosa montaña que para mí aquí siempre has de estar.
Una vez más aquí me tienes, tan alto como de donde vienen los ángeles
Me has vuelto a llamar, vine en seguida con prisa y sin dudar
Verde y amarillo, los colores de tus caminos
Celeste y un poco de rosado, el color de tu cielo
Blanco y púrpura, el color destellante del atuendo de tus arboles
Sin ti este lugar estaría acabado,
Tus caminos, los que me guían a mi felicidad
Tu cielo, donde pones esa estrella que día a día la vida ilumina
Tus arboles uno tras otro, Los ángeles que me llevan de vuelta a tu inmensidad.
Tan alto como de donde vienen los ángeles hoy me encuentro
Incandescente y mágico lugar,
Yo le llamo mi cielo,
Yo le llamo.... paz.